lunes, 24 de febrero de 2014

RESEÑAS III.POESÍA ESPAÑOLA. CLARA JANES Y JENARO TALENS."SEGUN LA COSTUMBRE DE LAS OLAS"




SEGÚN LA COSTUMBRE DE LAS OLAS
CLARA JANES/JENARO TALENS
EDITORIAL SALTO DE PAGINA, MADRID,2013.

















El poemario “Según la costumbre de las olas” es un iconotexto, en el que Clara Janés y Jeraro Talens  interactúan combinando  unos textos poéticos en prosa poética con unos iconos realizados por Clara Janés .


La poeta y traductora Clara Janés (Barcelona, 1940), obtuvo en 1997 el Premio Nacional de Traducción por el conjunto de su obra. Destacan sus traducciones de la lengua checa y, singularmente, de la obra poética de Vladimir Holan y Jaroslav Seifert. También ha hecho un importante trabajo difusor de la poesía turca en el estado español. Sus primeras obras  poesía fueron “Isla del suicidio” y “Las estrellas vencidas” (1964), pero su obra poética es extensa: “Poemas humanos”, “Antología personal” (1959-1979), “Eros”, “Vivir”, “Fósiles”, “Lapidario”, “Creciente fértil”, “Ver el fuego”, “Movimientos insomnes” y “Orbes del sueño”, entre otras. En 2007 fue galardonada con el X Premio Nacional de las Letras “Teresa de Ávila”. Ha publicado asimismo cuentos, biografías, novelas y ensayos.


Jenaro Talens (Tarifa, 1946) ha reunido casi toda su obra poética en tres volúmenes: “Cenizas de sentido” (1962-1975), “El largo aprendizaje” (1975-1991) y “Puntos cardinales “(1991-2006)”. En 2011 publicó “Un cielo avaro de esplendor” y en 2013 otros dos: “El hombre que miraba al cielo” y “Tabula rasa/el sueño del origen y la muerte”. Ha traducido a Petrarca, Shakespeare, Hölderlin, Goethe, Novalis, Rilke, Becket y Natan Zach. La poesía de este autor de la “Generación de los 70  ha sido traducida al alemán, inglés, francés, italiano, hebreo y portugués. Jenaro Talens también es autor de libros de ensayo sobre Cervantes, Quevedo, Espronceda y Cernuda, entre otros.








Este libro fue construyéndose paso a paso.  Del mismo modo que se ilumina un objeto olvidado me llegó un día la propuesta de diálogo por parte de Jenaro Talens. Jenaro insiste en que habla desde su vida, no desde sí mimo; se expresa pues en un terreno en progreso, en movimiento donde nada es absolutamente fijo –según la costumbre de las olas-, terreno sin embargo que sustenta un único elemento”, explica Clara Janés en una nota final al libro.    “Yo le mandaba las imágenes a Jenaro y él me remitía los textos”, recuerda la poeta y traductora. Se iban estableciendo, así, “puntos de contacto” y un relato “cada vez más nítido”. “(…) En el origen, sin embargo del proyecto, que constituye Según la costumbre de las olas, no había reflexión alguna ni cuestiones de tipo conceptual, sino algo más inconcreto e inexplicable: un estremecimiento, un pálpito”, dice Jenaro Talens en su nota final.


En unas declaraciones, Jenaro Talens sintetiza el proceso y los motivos de sus partes: “Clara Janés me mandó un fotomontaje que había hecho, a ver qué me parecía. A mí me sugirió un poema. Yo se lo mandé. Entonces ella me mandó otro. Yo volví a hacer un texto y luego quedamos en la posibilidad de que, si se presentaba la ocasión, haríamos algo juntos. Y la ocasión, no muy agradable, digamos, se presentó cuando murió su madre poco después. Su madre era música, igual que mi padre, y habíamos hablado muchas veces de esta presencia de la música en nuestra vida, y entonces ella sugirió la posibilidad de hacer una especie de homenaje a la memoria de mi padre, con un quinteto, y fue lo siguiente que hicimos, después de los dos primeros, que eran un dúo. De ahí yo le propuse hacer un cuarteto, luego un trío, luego hicimos un solo en homenaje a su madre que tocaba el clavecín, y así salió. Una cosa así como muy natural, no fue una cosa programada en principio, pero, bueno, estas cosas pasan a veces, ¿no?”












Según la costumbre de las olas acoge prosas poéticas. El libro se estructura en los siguientes apartados, de claro significado musical: Duo; Trío Transfinito; Quinteto; Cuarteto, y Fuga, ya que la Música es como la raíz del mismo y a la par vehículo de la experiencia dual. Se inicia el poemario con un poema A modo de obertura, denominado Todas las mañanas del mundo que comienza así: “Quien fuera dueño un día de este mar y este cielo, deambula sin rumbo por los desvanes de una memoria que no tiene fin…” y memoria y naturaleza se traman entre si formando una urdimbre en la que las músicas de un tiempo afluyen como  un requiem  en el que el dolor de la pérdida se difumina en el aire gozante de la vida.  “Vio desfilar en su memoria pétalos de bruma, inviernos, mediodías, cielos no siempre grises y otros jardines insumisos…” , dirá en el Quinteto, mientras en el Cuarteto canta a los cuatro elementos y en  Fuga, de nuevo la memoria : “Como en las albas negras de otro ayer…Una infancia remota que fuera un día incólume jardín…El aire asciende y se serena por una escala inexplicable….Arpegios y volutas, como inocuos fantasmas sin color, forman arcos de sombra junto a los libros y las partituras…”, culminando el libro con el poema Conjeturas en torno a la inutilidad de la melancolía, en el que dice: “El mar se ha vuelto amargo, como si sospechase lo pronto que caduca toda su inmensidad.  Esperando el silencio, igual que un centinela espera el alba…. Escrita en el envés de un pergamino, esa borrosa escena que se desvanece ¿es aún la vida?”


En suma, un libro original y exquisito, un poemario dialogado en el que imagen y textos se complementan.  Una misma poesía  sincronizada por dos voces de una dilatada trayectoria poética, como un regalo visual y al mismo tiempo como insinuante música latente que se difunde en su lectura.

©F.Basallote

    

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