sábado, 24 de agosto de 2013

SOBRE EL HAIKU. 7. LA CONSTRUCCIÓN DEL HAIKU



SOBRE EL HAIKU







7 .- LA CONSTRUCCIÓN DEL HAIKU

INTRODUCCIÓN

La brevedad límite del haikú no es el resultado de un mero desafío formal: responde al empeño de expresar una intuición momentánea sin olvidar la esencial fragilidad de todo lo que existe.
En contraste con el epigrama, el haikú no persigue la contundencia. Su laconismo encierra una codicia de amplitud. Sus tres versos no buscan la expresión acabada de una imagen, sino su esbozo. En diecisiete sílabas, esta composición mínima consigue abrir una ventana al universo. La economía de pronombres, adjetivos, artículos y preposiciones, deja paso al predominio del sustantivo y refleja la tentativa de reunir objeto y sujeto en la unidad de la sensación. 








Un buen haikú no incluye, por lo general, más de dos o tres objetos Esto nos lleva directo a la columna vertebral del haikú: la palabra de estación, que es el nexo entre el instante captado y el flujo inaprehensible del tiempo. En el haikú, un ruiseñor o un ciruelo no aparecen sólo como lo que son, un ruiseñor y un ciruelo, sino como seres representativos de la primavera. La fidelidad a los temas de estación tiene una directa correspondencia con la idea de sinceridad inherente a la observancia de las cosas como son; es la forma mediante la cual el poeta actualiza su conciencia de ser transitorio en un mundo cambiante. De algún modo, por esta conciencia el haikú avanza en la línea del desasimiento.
Y su austeridad comienza en el aspecto fónico: todo lo que rebase la primera emisión de palabras, las diecisiete sílabas que constituyen la pauta silábica más común en lengua japonesa, aparece como un añadido destructor de la inmediatez.
 Una verdad atenta al acontecer cotidiano y despreocupada del más allá: ``Haikú es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento.''dijo Bashô. Algunos de sus poemas son una especie de satori o iluminación por la que penetramos en la vida de las cosas.








  LOS ELEMENTOS FORMALES
 En la composición del haiku hay que tener en cuenta una serie de elementos: El momento de composición, la métrica, la palabra de estación, la cesura, principalmente

El momento de composición  
Para componer un haiku el poeta ha de estar en un estado de gran serenidad. El haiku es intuición, iluminación, para recibirlo el poeta ha de estar libre de emociones. Otsuji dice : “ Cuando uno está abrumado por la pena, esa pena no puede producir haiku, Cuando uno está alegre e inmerso en felicidad, ese sentimiento no puede producir haiku”.  Vicente Haya[i] nos dice: “ Los maestros de haiku nos enseñan que el poeta debe eliminarse de su poesía para que sus versos capten la esencia dinámica de la realidad. Todo poeta honesto tiene la intención de describir algún aspecto del mundo lo mejor posible, pero en cuanto se recrea más de la cuenta embelleciendo el instante ha perdido el haiku”.
En la composición debe quedar eliminado todo artificio, porque oculta la sinceridad. Onitsura[ii] dijo: “Cuando uno compone un verso y pone la atención solamente en la retórica o la fraseología, la sinceridad disminuye.” y más claramente aún: “Fuera de la verdad no existe haikai”.

La palabra de estación
:Para muchos teóricos del haiku, el más importante de sus valores formales es la palabra  de estación o . Kigo . Ella es una referencia a las estaciones del año. Para Bashoo la estación era el elemento más importante del haiku, y así permaneció hasta  Shiki .En la actualidad se usa muy poco.
Recordaremos los aspectos mas destacados de la palabra de estación:
Primavera: la floración de ciruelos, cerezos, sauces; las golondrinas; el ruiseñor, el rebrote de las yerbas; la mariposa;  las flores de la primavera
Verano: el canto de la alondra, las chicharras, ranas, luciérnagas, la plantación del arroz…
Otoño: el plenilunio, los crisantemos, las flores del otoño, los ánsares, garzas, las libélulas, las tormentas, las largas noches, la cosecha del arroz.
Invierno: la nieve, la escarcha, la niebla, las ventiscas, la lluvia, el viento glacial, los campos desolados, los árboles secos..


La cesura
Ya hemos hablado de  la cesura o “Kiregi” como la pausa que separa o une los dos focos de atención del haiku, (en el haiku japonés, al no haber signos de puntuación esa función de pausa la realiza una palabra que recibe el nombre de palabra de cesura).   Esa pausa, que   nos viene dada por el mismo pensamiento, se resuelve en español mediante un signo de puntuación que suele ubicarse después del primer o segundo verso.


NORMAS DE SHIKI
A la hora de componer un haiku, aparte de la regla básica  de Bashô : “ Haiku es simplemente lo que está ocurriendo en este lugar, en este momento.”, es importante tener en cuenta las normas que Shiki dio a sus alumnos:
“Se natural.
No te preocupes demasiado por las viejas reglas de gramática y detalles especiales como los caracteres de escritura, las palabras de cesura, etc…
Lee autores antiguos y recuerda que en ellos encontrarás poemas buenos y malos  a la vez.
Escribe para tu agrado personal. Si tus escritos no te agradan ¿Cómo puedes esperar agradar a cualquier otro?
La exquisitez debe procurarse, pero no puede aplicarse a asuntos humanos. Puede aplicarse a objetos naturales.
Los haiku no son proposiciones lógicas, y ningún proceso de razonamiento debe aflorar a la superficie.
Mantén las palabras tensas; no introduzcas nada inútil.
Quita todo lo que puedas de verbos, adverbios y posposiciones.
Usa con preferencia representaciones reales. Si usas representaciones imaginarias conseguirás hacer haiku bueno y malo, pero los buenos serán muy raros. Si usas representaciones reales, todavía será dificil conseguir buen haiku, pero será relativamente fácil lograr algunos de segunda clase… 







CONSEJOS A UN HAIJIN EN CIERNES

Recuerda siempre el valor de la sencillez.
Expresa con claridad lo que sucede aquí y ahora.
No describas, sugiere solamente.
Evitar artificios de estilo y literario sin menospreciar la eficacia del propio lenguaje y su rectitud.
Que la presencia del poeta quede oculta y a la vez unida a la naturaleza o al medio en que se desarrolla el haiku.
Y al menos cuando estamos comenzando (cosa que en poesía es siempre) procurar ajustarse a las 17 sílabas como ejercitación en el ritmo y forma de su estructura.












[i] Haya, Vicente. Haiku-do. El haiku como camino espiritual.Kairós, Barcelona,2007.
[ii]  Coétaneo de Bashô, ( 1660-1738),  creó una escuela propia.

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