miércoles, 19 de junio de 2013

ARTÍCULOS. La voz del humanista que precede a la catástrofe.





LA VOZ DEL HUMANISTA QUE PRECEDE A LA CATÁSTROFE 













El reconocimiento del mundo literario en español a la poesía de José Emilio Pacheco (México, 1939) le vino en el      año 2009, por partida doble. Si en mayo recibía el Premio Reina Sofía de Poesía Hispanoamericana, en noviembre recibía el más preciado de los galardones de la Lengua Española: el Cervantes. Ya en 2005 había recibido en Granada el Federico García Lorca. En una encuesta realizada por la revista Letras Libres en 2005, fue designado como el “mejor poeta mexicano vivo”.

Definido como poeta de la memoria, lo es de una memoria no personal, más bien antropológica, vital… El poema Contraelegia , perteneciente a su libro Irás y no volverás es completamente definitorio de su poética,: “Mi único tema es lo que ya no está./ Sólo parezco hablar de lo perdido./ … / Y sin embargo amo este cambio perpetuo, este variar segundo tras segundo,/ porque sin él lo que llamamos vida/ sería de piedra.”  Lo que  le permite una celebración del instante, no sólo como culmen sino como  fugacidad. En Netzahualcóyotl dirá: “No tenemos raíces en la tierra/ No estaremos en ella para siempre/ sólo un instante breve/…”, pero en su poesía hay una trascendencia mayor de esa fugacidad que puede llegar a perdurar en la intensidad de lo vivido
También  poeta vital, la Naturaleza en todos sus aspectos y especialmente en aquellos en que se nos muestra frágil y caduca, está presente en su poesía, así en el poema Ciudad maya comida por la selva de su libro Islas a la deriva  dirá “De tanta vida que hubo aquí, de tanta/ grandeza derrumbada, sólo perduran/ las pasajeras flores que no cambian.”. Ese amor por la naturaleza  enlaza coherentemente por su preocupación por la destrucción del mundo, un ecologismo no superficial ni coyuntural sino inmanente con su propia concepción poética
Relacionado con su teoría  de la permanente destrucción hay en la poesía de José Emilio Pacheco una reflexión sobre la historia .Reflexión  en la que prevalece la ciudad de México en el espejo contradictorio del mito y de su descomposición. En el Reposo del fuego, dirá en su tercera parte: “Bajo el suelo de México se pudren/ todavía las aguas del diluvio…” y en el poema  Fray Antonio de Guevara reflexiona… de Irás y no volverás, lo hace sobre las ruinas de Tenochtitlán: “…Temistitán, ciudad arrasada/ para que sobre sus ruinas brille el sol/ del Habsburgo insaciable.”
Poeta de clara voz,  honra de la literatura en español, que en estos tiempos de incertidumbre se eleva para hablar al hombre de sus problemas, de la degeneración del mundo, de la contaminación y de la necesidad de su salvación.  Francisca  Noguerol en el prólogo de Contraelegía dijo: “Un poeta en la cima de una creación marcada por el rigor y la energía, al que sólo se puede comparar con los humanistas del Renacimiento y que, aún consciente de la inminencia de la catástrofe, sabe apreciar en todo momento la belleza del instante, la vida, la luz”. 
 F.Basallote

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada