miércoles, 13 de marzo de 2013

RESEÑAS II - POETAS HISPANOAMERICANOS. Jorge Galán, "La ciudad"


RESEÑAS DE OBRAS DE POETAS HISPANOAMERICANOS

LA CIUDAD DE JORGE GALÁN

















SOBRE “LA CIUDAD” DE JORGE GALÁN
Premio Internacional de Poesía Villa de Cox,2010
Pre-Textos, 2011



 JORGE GALÁN (San Salvador, El Salvador, 1973).   Licenciado   por la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). Ha obtenido varios premios literarios. En el Salvador ha obtenido: Premio Nacional de Novela Corta. CONCULTURA, 2005; Premio Hispanoamericano de Poesía de los Juegos Florales de Quetzaltenango, Guatemala; Premio Nacional de Novela Corta.   CONCULTURA, 2004; Gran Maestre de Poesía Nacional de El Salvador;   Premio Nacional de Poesía de El Salvador, 1996. En España ha obtenido el Adonáis, 2006; el Internacional Antonio Machado en 2009 y, el siguiente año, el Internacional Villa de Cox.


Ha publicado, entre otros, los libros: Los otros mundos (Alfaguara infantil,2010), Breve Historia del alba, (Rialp, 2007); La habitación ( DPI, 2007), El Día Interminable(DPI. 2004);Tarde de Martes (Colección del Premio Hispanoamericano de Quetzaltenango, Guatemala, año 2004.)


El crítico salvadoreño Francisco Andrés Escobar, dice   acerca de la poesía de Jorge Galán: “… es una poesía que viene de un largo estudio de la historia, la teoría y la técnica de la expresión poética… La poesía de Jorge tiene profundidad y sonoridad. La primera virtud le viene del sentimiento auténtico; la segunda, del certero dominio del verso, en sus distintos metros, y del dominio del procedimiento poético para alzar, con palabras, eficaces imágenes y metáforas.” 

Respecto a la obra presente el autor en una entrevista a la periodista salvadoreña Gabriela Mendoza Domingo,  responde entre otras cosas lo siguiente: “Tenía una necesidad de decirme cosas sobre ese entorno cotidiano, sobre lo que veía en la calle, sobre el miedo que ha enfermado a esta ciudad, sobre la violencia de todos los días. Este libro es una reflexión sobre eso.”, sobre la necesidad de escribirlo  y, sobre los aspectos formales de  oscuridad y violencia dice: “tiene cosas muy oscuras puesto que es un reflejo de una ciudad tan sombría como la nuestra. La muerte es el pan de cada día aquí. Vivimos en el espanto.”  y “La que vivimos en El Salvador, la que respiraba todos los días cuando iba al trabajo o veía las noticias o la que escuchaba en la oficina, la violencia de ir por la calle o subirse a un autobús, algo tan simple pero que en nuestro país produce una tensión constante, como si se estuviera a punto siempre de encontrarse una escena de muerte.”
Tiene La  Ciudad, dentro de su unidad tres partes: El silencio, La niebla y Lo real. En El silencio,  el tiempo se detiene  en los espejos de la memoria: “Hablaban de 1912 y un aroma de anís/ bajaba por las escaleras como una vieja dama todavía elegante./…”, un  tiempo que no quiere emerger en el sabor gris de la cotidianidad   : “…Como un hombre está hecho de sus tantas historias/ soy aquello que olvido./…” , ya que  “…Existimos tan sólo en el pasado/ y el pasado no existe porque nadie podría / poner un pie sobre el pasado./…”. La niebla es la agobiante presencia de la cotidiana pesadumbre de la ciudad asediada, en la que las pérdidas elevan la categoría de  la tragedia, “La ciudad se ha reducido a un murmullo lejano…”  y en ese paisaje:” la veo marcharse calle arriba como quien ve su propia alma/ abandonar su cuerpo y ascender y perderse./…” y el tiempo vuelve a ser una medida de lo imposible: “…¿Cuántos años de espera me acompañan?...”, en el que sólo la nostalgia pone una cierta luminosidad:  “…Pequeño antiguo amor y si tus brazos/ y si todo tu cuerpo cayese sobre mi/ como esa nieve que cubre los caminos…” . En Lo real,  se manifiesta con mayor intensidad el desasosiego de una ciudad sombría: “ …la ciudad que se hundía en el fango/ como una viuda ensombrecida,…”. La vida en un barrio joven protegido por barreras  “ Como una ciudad solemne de hace quinientos o mil años/ este pequeño barrio joven está rodeado de murallas…”, una terrible cotidianidad en una ciudad que “ ha modificado nuestras almas originales,/ las ha provisto de una esencia distinta/ y esa esencia es semejante a la del animal/ en el instante de proteger la cueva del refugio/ a punto de la primera nevada.”.
 Difiere esta  poesía que el propio autor denomina de la cotidianidad , de otros autores seguidores de dicha tendencia en que la emoción reflejada viene transida de una tensión existencial que de alguna manera es como un índice acusatorio de la vida urbana, aunque limitada a su propia experiencia personal ; pero que podría muy bien trasladarse a otros ámbitos en los que  la vida urbana nos viene impregnada de insolidaridad y de violencia, en ningún modo exclusivos de esta ciudad poetizada en su dolor , sino desgraciadamente bien patentes en una dolorosa y triste cotidianidad.  Es  pues una obra poética  muy actual.

©F.Basallote
Publicado en Papel Literario, 2/11/2011











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