miércoles, 27 de febrero de 2013

RESEÑAS I - POETAS ANDALUCES. Joaquín Pérez Azaústre, "Las Ollerías".



RESEÑAS DE OBRAS DE POETAS ANDALUCES
LAS OLLERÍAS DE JOAQUÍN PÉREZ AZAÚSTRE








ABSOLUTA MEMORIA ,
sobre LAS OLLERÍAS DE JOAQUÍN PÉREZ AZAÚSTRE.
XXIII Premio Fundación Loewe
VISOR. MADRID. 2011

Joaquín Pérez Azaústre, (Córdoba, 1976). Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, es autor de los libros de poemas Una interpretación, Delta, El jersey rojo y El precio de una cena en Chez Mourice, y de novelas como América, El gran Felton y La suite de Manolete. Es colaborador de varias revistas literarias. Ha sido galardonado con el Premio Adonais de poesía, el Premio Loewe y el Premio Loewe a la Creación Joven, y el Premio Fernando Quiñones de novela, entre otros.

Define su poética: “Me interesa el compromiso con el hombre, que no es una poesía panfletaria. Me interesa el rigor con el pasado, con el lugar que nos corresponde, el latido del mundo en que vivimos. Al final, no importan los temas, que son los de siempre. Lo importante es la forma, que es la que se forja en la respiración de hoy. La forma, siempre la forma, porque ninguna proclama política, emocional o erótica justificará nunca al mal poema.”

Pérez Azaústre ha dicho de su obra : “Las Ollerías' es una avenida de Córdoba, transformada en un espacio simbólico de la memoria: un territorio en el que es posible la reconstrucción personal a través del poema",. El libro tiene cinco partes donde la voz del poeta reconstruye su memoria inmediata. Por allí, cruzan los días, la cotidianidad, el amor y las relaciones con su familia, y, en especial, con su padre. “Es la acotación de un territorio simbólico. Me dirijo a un interlocutor en una especie de memoria familiar, de cómo he ido reescribiendo mis recuerdos de infancia y de la época más reciente de mi vida. Es una radiografía emocional.”  

En realidad , es desde nuestro punto de vista un libro de la memoria; pero no un libro cualquiera en el que el pasado se revive con más o menos potencia,  acercándonos los paraísos perdidos a los que se refería Borges , no: es el libro de la memoria total, en “Las Ollerías “, el poeta , pese a su juventud , realiza un acto de reconstrucción total del tiempo y del espacio, barriendo en términos de positivismo un pasado cuyo escenario está tan vinculado a su propio ser que constituyen un todo en el que el poema es el instrumento del retorno; pero un retorno global. Y en el que el poema, la escritura, es el medio ideal para conseguirlo: “Dice un amigo mío que al paraíso/ no se puede volver. Quizá tenga razón. / Pero qué es escribir, y además qué es vivir/ sino un regreso torpe al paraiso,…/…/ Quizás solo es posible nombrar el paraiso/ si se ha dejado atrás.”
 
La memoria se hace materia de este hermoso libro: “Eran los días felices de la celebración./ La luz era muy blanca, aún más blanca/ sobe el pinar abierto en el camino…” ; así como los elementos que conformaron la vida diaria y sus excepcionales salidas de la rutina: “… ¿Cómo era aquella casa azul donde estuvimos?/ Pudo ser aquel coche, un Renault 5 blanco/ encallado en la arena de una noche infinita./…”  pero también la presente cotidianidad : “La vieja contractura de la espalda/ ha vuelto a aparecer,/ como un amigo incómodo que un día/nos viera cometer los pecados feroces./…”. Memoria sólida y pura vida, memoria absoluta en su función de radiografía emocional para la que el poeta se hace una pregunta con respuesta incluida: “…quizá ser un licántropo del tiempo/ consista únicamente en recoger/ todos los fragmentos de la foto,/ para poder guardarla en el armario/ de las horas futuras.”  

Todo ello en una consistente escritura, sólida en la que como él dice, y es una mención digna de tener en cuenta, sobre todo por poetas de su edad, que la tienen marginada , la rigurosa presencia de la forma: “. Lo importante es la forma, que es la que se forja en la respiración de hoy. La forma, siempre la forma, porque ninguna proclama política, emocional o erótica justificará nunca al mal poema.”

Creemos un merecido Premio Loewe para un joven poeta que ya es presente en la poesía española de nuestros días. 


©F.Basallote
Publicado en Papel Literario, 2/10/2012






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