domingo, 27 de enero de 2013

RESEÑAS I - POETAS ANDALUCES. Rafael Cantizano, "Orillas del silencio"




RESEÑAS DE OBRAS DE POETAS ANDALUCES

Orillas del silencio de Rafael Cantizano









AUTÉNTICA ELEMENTALIDAD DEL MUNDO
Sobre "Orillas del silencio" de Rafael Cantizano
Editorial Almuzara


Si en todo poeta su vivir primero, las luces únicas de sus paraísos perdidos son determinantes para su obra poética, no cabe duda que la de Rafael Cantizano García (San José del Valle, Cádiz, 1947), está determinada por sus vivencias en contacto con la naturaleza en un ambiente rural en el que la soledad del campo, el sentir en su pureza primordial los cuatro elementos: la tierra, el agua, el viento y el fuego, fueron parámetros esenciales para su poesía que aparece en este libro con un sabor a mar que en su calma muestra un cierto cansancio, en su música hay un ritmo desvaído como si el compás de los sentimientos se ralentizara por factores ajenos a su propia contemplación, y en los que influye sin duda sus propias convicciones de libertad y su desencanto de una sociedad regida por lo superfluo.

Todo ello en un lenguaje claro, limpio, a veces honradamente crudo y a la vez con un tacto cuidadoso con la elementalidad del mundo en el que entre olas y retama se manifiesta fecundamente lírico, con no negadas reminiscencias juanramonianas y acertadas metáforas e imágenes espléndidas y contundentes.

Tiene el libro tres partes perfectamente definidas: Voz de arena, Agua y sal y Orilla del silencio que nomina al libro. En Voz de arena, se manifiesta con claridad el desencanto y hay en ella, un cierto escepticismo implementado con sesgos de desesperanza, no en vano el poeta coloca en su frontis el poema Desesperanza , “ Es desesperanza/ una isla quieta.”, y una cierta consciencia de lo fútil cuando dice, “ Todos los días, la muerte/ me compra en el mercadillo.” y de la banalidad de la sociedad actual, a la que critica “Aguijoneado por créditos/ me vendo por horas,/ creo en Europa,/ calculo en euros/ y duermo muerto,/ pues los sueños/ con tanta felicidad,/cotizan en bolsa/ y se compran a pago aplazado”, lo que no impide para que haya hermosos versos de rico lirismo, como “La mar, cansada de estar desnuda,/ a veces/ busca rincones donde abrazar la tierra…/ “o ·” En la tarde de otoño,/ lejos del olor a membrillos,/ el cielo rojo de granadas,/ embriagado por la paz del cantil…”. La mar como último recurso  “ Hasta la mar llego/ cansado de estupidez…” y seguridad ante el mundo: “Perdidos los sueños/ me refugio en la mar…”

La segunda parte Agua y sal es auténticamente juanramoniana: “ Arroyo, río, mar./ ¡El amor perdido!/ ¡Agua y sal/ Una retama seca/ La rosa marchita…/” y en la que aparecen una serie de poemas pequeños con la estructura de haiku, como “ Los correlimos/ dirigen los conciertos/ de las mareas./” y un hermoso Calendario, en el que rítmicamente cada mes termina en el verso ¡Agua y sal! , “Florece la rosa/ robando frío/ al sol de enero/¡Agua y sal!/…./ Marcea la rosa/ en la verde hoja. Espinas rojas.¡Agua y sal!/…” Una poesía luminosa, sensual, plástica, teñida del sintetismo oriental del haiku y delicadamente sugerente…

En la tercera parte, Orilla del Silencio, como si el libro fuese una creciente melodía que partiera de oscuros sones de viento hasta llegar a los sutiles acordes de la cuerda, el lirismo se expande como un cántico final a un mundo que “Deshaciéndose en rosa/ se acerca la nube al sol/ para no perderlo.” , o “En la tarde/ lágrimas de agua./…/Manantial salado frente al mar/ que se hace arena / para embellecerlas/…”, espacio donde el amor se presenta sensitivo, “ Suspiras/ cuando deshojas tu cuerpo/ con lentitud.” y definitivo, “Sin tu mirada/ el tiempo…/ Una eternidad.”

Un poemario, hermoso, pleno, actual, volcado al mundo y a la naturaleza con una emocionante claridad de poeta de luz trascendido.

© F.Basallote
Publcado en Papel-Literario 30/03/2009  

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