sábado, 26 de enero de 2013

RESEÑAS I - POETAS ANDALUCES. Francisco Vélez,"Poesía unida"



RESEÑAS DE OBRAS DE POETAS ANDALUCES

POESÍA UNIDA  de FRANCISCO VÉLEZ











DE LO INTENSAMENTE VIVIDO
SOBRE "POESÍA UNIDA" DE FRANCISCO VÉLEZ NIETO
NUÑO EDITORIAL
COLECCIÓN "VOCES DE TINTA", SEVILLA




En esta POESÍA UNIDA, inicia Francisco Vélez Nieto una labor recopilatoria de su obra dispersa, junto a poemas corregidos y modificados que el poeta considera inéditos. En verdad, la obra, como la vida, de un poeta es siempre la misma obra abierta, siempre en constante ejercicio y reelaboración al contacto con el entorno, tan cambiante, que incide absolutamente en una receptibilidad tan sensible como la del poeta, que en su permanente estar al filo de la emoción creativa, está siempre en el taller único de su único verso, como dijo recientemente Pablo García Baena: “… el poeta escribe un solo libro” o Caballero Bonald: “El poema no se acaba nunca”.

En la Nota Preliminar, dice Francisco Vélez : “Mi poesía está formada por fragmentos y secuencias de lo vivido y sentido dentro de un espacio de continuidad donde ha ido evolucionando siempre sustentada por sus principios, la fuente que le dio la vida, el amor y la palabra junto a una solidaridad sincera…”.  Y son esos conceptos: origen, amor, solidaridad y conciencia social, los puntos cardinales de esta intensa poesía reunida que divide en siete capítulos, algunos de ellos perfectamente delimitados por su contenido, o por su derivación de algunos de los libros anteriores: Razón de la existencia, Otras secuencias, Fragmentos, Íntimas cercanías, Gente de oscuro vivir, De Poetas y de luces y Esta tierra que es mía.

Estos capítulos sin ser homogéneos podrían clasificarse por su contenido conceptual, así Razón de la Existencia, pretende ser absolutamente definitorio de un sentido vital, baste para ello leer su primer poema, Sólo Andaluz, que con toda intención subtitula Retrato: “Nunca me vistieron de luto/ gracia de padre/ jamás disfraz de nazareno / ciencia de padre/ ni flamenco ni torero/ ¡qué andaluz mi padre!”. En Otras secuencias, prima una cierta crítica social mezclada con cierto pesimismo, así en su poema Y todo, dice: “Todo es cero a la derecha/ cárcel para los que piensan/ y convidados de piedra.” En Fragmentos encontraremos algunos poemas de Itálica, con su gran carga emotiva y evocadora, mientras que en Intimas cercanías, incide en un hondo sentimiento de nostalgia, tanto que le hace decir en su primer poema Aires de recuerdos, que: “Puedo llenar este espacio con recuerdos, / también de cantares ya olvidados, / plazas con niñas jugando a la quimera, /abuelas y madres sentadas a las puertas, / recordando días, partos y dolores...”. Gente de oscuro vivir tiene un contenido esencialmente de crítica social y política, como podemos ver en unos versos de Al trote y son que les toque que para más claridad lleva el subtítulo de Para advenedizos: “Lo jugoso es escalar/ al son que marca el tambor: / buen pesebre, buen señor”. De Poetas y de Luces es un capítulo de homenaje a poetas que asimismo definen una trayectoria: Antonio Machado, Alberti, Pedro Garfias, Ricardo Molina…, mientras que Esta tierra es mía es profundamente nostálgica, con versos como éstos de Hinco: “¡Qué orgulloso sabor de esta tierra!/ ¡Qué sueño de niñez este reencuentro!/ ¡Cuánta melancolía de almazaras!”

Descender a la médula de esta POESÍA UNIDA, es hacerlo a los elementales materiales que construyen toda poesía: la nostalgia, el amor, la belleza, el hombre como testigo de la vida y de la historia y la historia misma , todo ello en manos de la memoria, cumpliendo así lo que decía Gamoneda: “La poesía es un arte de la memoria”, convirtiendo la historia, personal y colectiva en lenguaje poético y que Francisco Vélez ratifica: “Me siento envuelto en el pasado/ por los huecos abiertos de la mente…” Hay en ese descenso de la memoria una vibrante elegía de una situación social, - Historia pura de este país- que en poemas como Maleta de madera se erige como símbolo: “Maleta de madera: / prisión rectangular/ de mi pueblo, / emblema trágico/ de nuestra pobreza”, o Años triunfales: “¡Niñas al balcón! que pasa el cura/ con el santo, el alcalde y la tropa/azul de malandrines y soquetes,../, con recomendaciones para un tiempo difícil, no exentas de una fina ironía, en Aviso: “…Cuídate bien de los trepas,/ moros, godos y romanos/ que con su palabrería/ venden hasta sus hermanos”, a veces de más cuerpo como en Crisis nacional , que culmina con estos tres versos: “ Si mi abuela levantara la cabeza/ el corte de mangas empañaría/ la madre patria y todos sus palmeros” o la abierta crítica a los oportunistas ,en Las camisas prestadas: “…ayer no más mano abierta al sol del himno/ y hoy cerrado el puño haciendo el indio.”

Pero hay, además, con toda su carga de evocación un doble descenso nostálgico: Uno , más remoto, es como un intento de aproximación a las raíces históricas de su tierra, la romana Baetica, “ Sólo el hombre perdura sobre piedra/ anónimo artesano de su maestría”, dice en la Ruina del hombre y en los poemas de Fragmentos , se trasluce además de ese sentido de permanente didáctica de la historia, un profundo y emocionante trance poético, como Tarde deseada, en la que adivinamos al poeta en esas largas y lentas candelas crepusculares de su Itálica: “ ¡Tengo una tarde púrpura y mía/ en las palmas de las nudosas manos/ poesía, acariciada, en mi pecho,/” Itálica querida, cuyos cipreses que tanto cuidó vibran en La Música del viento : “Son las cuerdas que el viento pulsa/ flexibles, bamboleándose/ hacia el espacio alargadas/ los cipreses de esta huella de Roma…” y deja que los pájaros vuelen en torno a La estatua: “ Enhiesta en su recóndita hermosura/ la tallada figura se alza esbelta,/vuelan los pájaros con trinos fieles”.

Y hay otro descenso a la nostalgia, el descenso a la raíz, a los únicos paraísos perdidos, al pueblo y al calor de la familia: “Mi cuarto de muchacho/ miraba al campo por dos lados/…/ La hora del almuerzo, dos por plato. /Y mi madre trajinando en la cocina, /…/Esto fue un trozo de aquella niñez/ que saboreo,…”, dirá en Un cuarto con vistas  y evocará sus primeras lecturas en Caracol marino: “Mi padre me trajo una vez/ un caracol de un mar lejano/con un Capitán de quince años/ que traía consigo la Isla del Tesoro/”. Y el campo, sus Olivares: “Olivar, olivar/ quién pudiera ordeñar/ el verdear de tus ramas…”, y su paisaje en Primavera en el campo: “Vengo de la gran ciudad/ a bañarme de olivares/ de amapolas en los trigos, tomillo en los peñascales...”, la Vieja Torre: Desde el tren la veo erguida/ mientras los olivos giran. ¿Por qué me mira la torre/ que miro cuando me mira?.../ o el viejo Puente de hierro: “Colgado sobre su olvido/ sin edad lo voy mirando/ tan huesudo y desolado/ mi viejo puente de hierro.”, terminando ese retorno al paraíso en la vieja casa, No queda nadie en casa: “Anclado estoy en la calle, / contemplo la casa donde nací…/…/ Nadie queda de aquel sueño…/”.

No podemos dejar atrás la elegía a los maestros. En Coplillas de las Dueñas, serán memoria Antonio y Manuel: “Manolo nos dio la copla, Antonio mostró el camino./ ¡Camino qué largo eres…!” mientras que Alberti es recordado en Esperando el regreso: “ Cuando vuelvas Rafael/ quizá no te pueda ver/ por el llanto que provoca/ las chispas que suelta el tren./ y en Adiós a Rafael Alberti : “Ya se nos fue el marinero/blanca gracia salinera,/la mar se llena de coplas/ de luto la tierra queda”.

Y hay en todo este denso hacer poesía, la vena más pura, el profundo lirismo decantado en el gozo sencillo de las cosas más naturales de la vida, como ese afán de vivir que vemos en El mirlo: “El mirlo cada mañana/ y tu sonrisa del alba/ son las ganas de existir/que aspiro cada mañana….” y en la musicalidad de esas canciones como La Herencia:”Pintó una curva en el aire/y se la llevó el viento,/ se quedó sólo su sombra/ repasando los adentros.” o Divagaciones: “Me envuelve la soledad/ al borde de la ribera/ el agua cantando va/ el tiempo vuela que vuela”

Poco más queda decir de este libro, salvo que podría ser una vertebración si no completa de la obra de Francisco Vélez, si lo suficientemente definitoria de su trayectoria poética y humana ya que todo está relacionado puesto que ¿Cómo separar poesía y vida?



© F.Basallote
Publcado en Papel-Literario 16/01/2009

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